Y así, como una inesperada nieve de verano porteño, cerquita del puerto, encontramos el primer copito: brillante como un diamante y transparente como una lente.
Y así, las Cecilias, Daniela y Catalina comienzan a tramar el entramado.
Camino al primer libro...
Camino al primer libro...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario