jueves, 30 de junio de 2016

El libro terminado

Y así quedó la primera página de Extendiendo mi amistad, el libro de los NATs. Descubrimos que Argentina para ellos es una tierra querida y cercana. Tal vez por los lazos que crean las personas que viajan de un lado a otro, tal vez por la historia común, lo cierto es que los chicos dedicaron sus dibujos con mucho amor.


Nos reunimos con el grupo de ex-NATs para mostrarles el libro terminado, hacer una pequeña evaluación de la experiencia y agradecerles por el apoyo recibido.


De nuestro lado fue una experiencia significativa trabajar con los NATs, ya que ellos nos dejaron muchas impresiones de esas que llegan al corazón. Nos preparamos para partir de Sucre con un nuevo tesoro en nuestro equipaje y con la alegría de saber que allá lejos, en el sur, en el comedor Copitos, los chicos iban a leer mensajes como este que escribió Luis Miguel, presidente del gremio de los brillitos:
"El mundo en el que vivimos es saludable porque vivimos en el ella, comemos en ella, crecemos en ella. La vida es muy feliz"







Los niños trabajadores del cementerio en el CIMET

El CIMET nos recibió con mucha calidez de parte de los niños y de Edil, uno de los educadores del centro que trabaja con ellos a diario. Los chicos iban llegando y sumandose a la actividad prestando dedicación a sus dibujos y mensajes. Luego de almorzar todos juntos volvimos a la sala para que ellos terminaran sus trabajos y cerramos la jornada con la narración de un cuento para todos.


Los brillitos y semillitas en la plaza 25 de mayo

Y finalmente llegó el sábado y nos encontramos desde temprano en la plaza. Mientras los chicos iban llegando, miraban con entusiasmo el libro hecho por los chicos de Toconao.


Nuestra querida amiga María estuvo presente, asistiendo a los chicos durante toda la actividad.


El maravilloso paisaje de los valles chuquisaqueños llegó a las hojas del libro.


Ronald nos acompañó en el cierre del taller. Fue una jornada alegre y nutritiva para todos los que participamos.


¡A todos los niños muchas gracias! 
También agradecemos especialmente a María y a Ronald por su disponibilidad, colaboración y presencia.

Héroes Anónimos en Sucre

Hay momentos en donde uno siempre parece llegar al lugar oportuno. Espacios propicios donde una acción toma forma, multiplicandose en eventos y coincidencias, y sigue su curso, avanzando como un río. En Sucre cada idea parece propagarse rápidamente y encontrar su justo lugar.

Con la ayuda de María, Ronald y varios de los chicos que hoy en día conforman la agrupación de ex-NATs, organizamos dos jornadas de trabajo con tres gremios: los semillitas, los brillitos, y los trabajadores del cementerio. La primera jornada sería en la plaza 25 de Mayo y la segunda en el CIMET (Centro Integral del Menor Trabajador).

Pronto una red de ayudantes anónimos se desplegó para conseguir todo lo necesario para realizar el libro. Los materiales fueron apareciendo desde distintos rincones de la ondulante ciudad.
Se acercaba el día del primer taller y de repente, una tarde, María apareció con una gran sonrisa y una bolsa llena de colores y papeles. Sachets de yogurth y pancitos llegaron también desde otro anónimo rincón para poder ofrecer un refrigerio a los pequeños artistas. Todo estaba listo para comenzar.




miércoles, 1 de junio de 2016

NATs de Sucre

En Bolivia los niños, niñas y adolescentes que trabajan en la calle están amparados por las leyes. Están organizados y unidos, y aprenden a cuidarse unos a otros.

El Libro Puente va recorriendo distintas realidades, abriendo puertas a mundos que se levantan frente a uno con todas sus aristas y matices. La realidad de los niños y niñas trabajadores de Bolivia fue una de las páginas de este proceso, de este proyecto... Un mundo que nos abrió sus puertas y nos dejó vislumbrar sus paisajes.


Si hay algo que nos quedó resonando de nuestro contacto con ellos, es esa capacidad vital de transformar lo que ha sido recibido, inventar otras posibles respuestas a cada pregunta del abismo y, después de todo esto, sentir como ellos sienten: que aún poseen mucho para dar y que esto que les ha tocado vivir les ha permitido desarrollar otros recursos.
Dejamos unos videos realizados hace varios años con los testimonios de los protagonistas.

Llegando a Sucre, Bolivia

Entramos en la ciudad al amanecer. El día transcurrió lento y tranquilo mientras nos reencontrábamos con este hermoso lugar, amparados por sus cielos repletos de espesas nubes y la calidez de su gente. Esa misma noche nos reunimos con nuestros amigos y, bajo el murmullo de la plaza 25 de mayo, se empezó a planear el encuentro del libro de Toconao con sus destinatarios: los niños, niñas y adolescentes trabajadores (NATs).



No por acaso habíamos llegado a esta ciudad.
Guille había conocido a María muchos años antes, cuando trabajaban juntos en el Centro Ñanta, antes Comedor La Calle, un espacio que estaba destinado a reunir a los niños trabajadores, brindando educación, almuerzo y talleres de arte y música.



En Chile contactamos a María para ver las posibilidades de llevar el libro puente al Centro Ñanta, para nuestra sorpresa ella nos contó que el Centro estaba inactivo hacía un tiempo, así que decidimos seguir adelante y con el mismo espíritu reunirnos con los niños en donde tuviéramos oportunidad.