Este blog es para ir registrando un proceso, el camino de una idea: que distintos grupos de niños alrededor de sudamérica puedan intercambiar vivencias y experiencias a través de la confección colectiva de un libro, de un libro que cuente sus cuentos.
sábado, 27 de febrero de 2016
¡Manos a la obra!
Mientras el calor caía con la tarde, los chicos se acercaron a la sede de la junta de vecinos para recortar, pegar, dibujar, pintar y escribir pequeños testimonios de su vida y su pueblo, su "bello pueblo de Toconao". Además dejaron mensajes para el próximo destino del libro puente...
Muchas gracias a todos los chicos que participaron, a la junta de vecinos, a la radio comunitaria y a aquellos ayudantes anónimos que aparecen en el momento justo.
Muchas gracias a todos los chicos que participaron, a la junta de vecinos, a la radio comunitaria y a aquellos ayudantes anónimos que aparecen en el momento justo.
Los chicos recibieron el libro que viajó desde Tucumán
Toconao abrió sus puertas al libro puente. Calles arriba y abajo fuimos hablando con la gente hasta llegar a la radio comunitaria y a la junta de vecinos. En medio del carnaval los payasos salieron a convocar a los pequeños... y dicen que fueron vistos por las calles cantando junto a ellos. La junta de vecinos cedió su espacio para el trabajo y así más rápido que un abrir y cerrar de ojos, todo estuvo listo para empezar.
El libro de la comunidad de Quilmes llega a Toconao
Aquel libro hecho por los chicos de la comunidad de Quilmes cruzó la cordillera y, pidiendo permiso a los volcanes y salinas, llegó a un pequeño pueblo que crece en el mismo desierto de Atacama. Llegamos gracias a la ayuda de la gente de cultura de San Pedro de Atacama, que también aportó los materiales para el trabajo.
sábado, 20 de febrero de 2016
Lo que dicen los abuelos
Ellos escribieron y dibujaron en el final del libro de Quilmes.
Manos abiertas para compartir, esperando a aquellos que necesiten escuchar. Oficios y valores para transmitir de persona a persona (no para enseñar, ellos aclaran) para los próximos en continuar el círculo.
Manos abiertas para compartir, esperando a aquellos que necesiten escuchar. Oficios y valores para transmitir de persona a persona (no para enseñar, ellos aclaran) para los próximos en continuar el círculo.
Ultimos detalles... y algo importante
Como faltaban algunos pequeños, fuimos por las casas completando el libro. En el recorrido encontramos algo importante: los abuelos tenían cosas para decir. Parece que la rueda de la vida encuentra a sus dos extremos, los mayores guardan conocimientos ancestrales y secretos vitales para las generaciones que vienen. Tanto los chicos como los abuelos parecen tener sus manos libres y abiertas para compartir.
El libro de Santa María anduvo por las casas de Quilmes
A los pocos días de llegar y gracias a la hospitalidad de Antoni y Teo, pudimos comenzar a convocar a los niños casa por casa. Poco a poco fueron apareciendo distintos integrantes de la comunidad, aportando un granito de arena para que los niños puedan disfrutar de una actividad especialmente dedicada a ellos.
Después de recorrer la ladera de la montaña entre casas, cactus y la compañía de muchos pequeños, terminamos la tarde en la radio comunitaria contando cuentos y compartiendo la experiencia con Rubén y Carlos. Esa misma noche Pablo llegó con la noticia de que la comunidad aportaría los materiales. El lugar disponible para la actividad sería la iglesia y Mariela se acercó para abrirnos la puerta y preparar el espacio. Todo listo para comenzar.
Después de recorrer la ladera de la montaña entre casas, cactus y la compañía de muchos pequeños, terminamos la tarde en la radio comunitaria contando cuentos y compartiendo la experiencia con Rubén y Carlos. Esa misma noche Pablo llegó con la noticia de que la comunidad aportaría los materiales. El lugar disponible para la actividad sería la iglesia y Mariela se acercó para abrirnos la puerta y preparar el espacio. Todo listo para comenzar.
lunes, 8 de febrero de 2016
Próxima estación: Comunidad Quilmes
Luego de la bella semana de trabajo en Santa María, seguimos viaje por entre las montañas del valle Calchaqui hasta la Comunidad Quilmes: bello lugar, repleto de tesoros escondidos que solo se muestran al ojo paciente y receptivo. Poco a poco, la comunidad fue abriendo sus puertas de par en par para que el siguiente libro de la cadena pudiese nacer.
Infinitas gracias a toda la gente que, de una manera u otra, colaboró con amor y generosidad.
Infinitas gracias a toda la gente que, de una manera u otra, colaboró con amor y generosidad.
Trabajando
Muchas gracias a todos los que hicieron posible el trabajo en Santa María, especialmente a los chicos.
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